Ronnie Radke vuelve al ojo del huracán, aunque esta vez por una causa distinta. En medio de su gira europea con Falling in Reverse, el vocalista decidió expulsar a la banda japonesa Crossfaith. Según Radke, uno de sus integrantes habría enviado mensajes inapropiados a una menor de 14 años. Como era de esperarse, el escándalo no tardó en explotar en redes sociales. A través de varios videos, Radke exige responsabilidad y medidas para proteger a los fans más jóvenes.
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Ronnie Radke expuso a la banda japonesa Crossfaith tras descubrir que uno de sus integrantes supuestamente habría enviado mensajes inapropiados a una menor de 14 años. La denuncia, hecha durante su gira europea con Falling in Reverse, desató un fuerte escándalo que sacudió la escena del metal. El cantante exigió que Crossfaith fuera expulsado de la gira y pidió a los festivales actuar con responsabilidad para proteger a los fans más jóvenes.
En medio de la gira europea, Ronnie Radke presionó para retirar a Crossfaith del cartel. Según el cantante, el guitarrista de la banda japonesa habría tenido una conducta inapropiada hacia una fan menor de edad.
“Protejo a los niños en mis conciertos. No voy a quedarme callado si alguien hace eso. Es inaceptable”, declaró Radke en redes sociales.
Además, criticó a festivales como Graspop Metal Meeting por no haber reaccionado de inmediato ante la acusación.
Hasta el momento, Crossfaith no ha emitido ninguna respuesta oficial. Aunque no se ha revelado públicamente el nombre del miembro implicado, medios especializados apuntan a que se trata del guitarrista. La falta de pronunciamiento ha generado inquietud entre los fans, que exigen explicaciones claras.
A pesar de su pasado controvertido —incluyendo arrestos y enfrentamientos públicos— Ronnie Radke ha asumido una postura firme en defensa de su audiencia. La comunidad rock/metal ha reaccionado con opiniones divididas, aunque muchos fans destacan su coherencia al tomar acción rápida frente a una situación tan delicada.
Este incidente pone en el centro del debate la responsabilidad que deben asumir artistas, promotores y festivales frente a denuncias sensibles. También evidencia cómo figuras influyentes pueden —y deben— actuar para proteger a sus fans, en especial cuando se trata de menores de edad.