Mientras millones miraban en vivo, una banda sonora marcó el ritmo del riesgo. Alex Honnold escaló el Taipei 101 sin cuerdas mientras escuchaba Tool.
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La hazaña fue transmitida por Netflix. Sin embargo, para el mundo del rock, la música fue el detalle más revelador.
Alex Honnold es uno de los escaladores más extremos del planeta.Es conocido por practicar free solo, escalada sin ningún tipo de protección. Su fama mundial llegó con Free Solo (2018). El documental mostró su ascenso sin cuerdas a El Capitan.
Desde entonces, Honnold es sinónimo de control absoluto y riesgo real. Un error mínimo puede significar la muerte.
En Skyscraper Live, Honnold escaló el Taipei 101. El edificio tiene 101 pisos y 1,667 pies de altura. Netflix transmitió el evento globalmente. La escalada ocurrió sin cuerdas y con retraso técnico por seguridad.
El clima obligó a posponer el ascenso inicialmente. Aun así, la tensión nunca desapareció.
Honnold dijo que su playlist era “basicamente rock que he escuchado toda mi vida”. Entre todas las canciones, destacó Tool como presencia constante. Honnold explicó que las canciones lo ayudaron con el ritmo. Además, él conocía la duración de varias pistas. Así podía medir su progreso sin mirar el reloj.
No todo fue perfecto con el audio. Honnold dijo que la música y comunicaciones se cortaron varias veces. En algunos tramos no pudo escuchar nada. Aun así, siguió concentrado sin perder ritmo.
La escalada generó debate inmediato. Muchos celebraron la proeza como histórica. Otros criticaron el formato televisivo de Netflix. Sin embargo, la música llamó la atención de la audiencia rockera. Tool volvió a aparecer asociado a experiencias intensas. No desde el escenario, sino desde el abismo.
Alex Honnold escaló uno de los edificios más altos del mundo. Lo hizo sin cuerdas, en vivo y con Tool sonando de fondo.
La hazaña cruzó deporte, televisión y cultura rock. Demostrando que, a veces, la música también sostiene el vacío.